Diseñamos y desarrollamos plataformas ecommerce B2B para digitalizar pedidos, catálogos, precios y relaciones comerciales entre empresas.
Adaptamos la experiencia a clientes identificados, tarifas negociadas, permisos, compras recurrentes e integraciones con ERP, CRM, stock, facturación y logística, convirtiendo el portal en una herramienta útil para clientes y equipo comercial.
La venta entre empresas no suele encajar en el recorrido de una tienda B2C. Un cliente profesional puede necesitar acceso aprobado, condiciones de pago propias, varias direcciones, centros de coste, límites de crédito, pedidos por referencia, presupuestos o aprobación interna. Antes de elegir tecnología documentamos cómo se captan, negocian, tramitan y sirven actualmente los pedidos.
Definimos perfiles y permisos para empresas, delegaciones, compradores, administradores y comerciales. Cada usuario puede acceder al catálogo, los precios y las acciones que le corresponden. Podemos mostrar surtidos generales o específicos, ocultar productos, aplicar cantidades mínimas, múltiplos, descuentos por volumen, contratos, promociones o disponibilidad condicionada al cliente y al mercado.
La navegación se diseña para compras profesionales: buscador por referencia, filtros técnicos, tablas de compra rápida, carga de pedidos, repetición desde histórico, listas frecuentes y documentación descargable. Las fichas priorizan información útil para decidir y operar —especificaciones, embalaje, plazos, stock, alternativas y documentos— sin perder claridad en móvil.
También definimos flujos de presupuesto y pedido. Según el negocio, un carrito puede convertirse directamente en compra, solicitar validación comercial o requerir aprobación dentro de la empresa cliente. El objetivo es digitalizar reglas existentes con coherencia, no obligar al equipo a adaptar toda su operativa a un checkout estándar.
Contemplamos altas y validaciones de empresa, documentación fiscal, cuentas con múltiples usuarios y delegaciones y recuperación segura de acceso. El onboarding debe equilibrar control comercial y facilidad de adopción para que el portal no se convierta en una barrera.
Las reglas se documentan con prioridades y excepciones. Tarifas, descuentos, mínimos, crédito y promociones pueden solaparse, definir qué condición prevalece evita discrepancias entre portal, ERP y equipo comercial.
Un ecommerce B2B debe compartir información fiable con los sistemas internos. Analizamos qué herramienta gobierna clientes, productos, tarifas, existencias, pedidos, facturas y estados. A partir de esa matriz definimos flujos, frecuencia, identificadores y controles de error, coordinando la arquitectura con nuestro servicio de integraciones ERP y CRM.
Podemos sincronizar altas y aprobaciones, catálogos, precios, descuentos, crédito, stock por almacén, pedidos, albaranes, facturas y seguimiento. Las operaciones críticas necesitan trazabilidad: registros, reintentos, avisos y mecanismos para evitar duplicados. Una integración que funciona en el caso ideal pero no gestiona errores puede bloquear la actividad comercial.
El portal también puede apoyar al equipo de ventas. Los comerciales pueden consultar cuentas, preparar carritos, generar presupuestos o acompañar pedidos sin perder la atribución del cliente. El CRM recibe actividad relevante y permite priorizar seguimiento, mientras el cliente dispone de autoservicio para tareas repetitivas.
Diseñamos la plataforma para evolucionar por fases. Es posible comenzar con catálogo privado y pedidos básicos, validar adopción y añadir después automatizaciones, nuevos mercados o funcionalidades. Configuramos analítica para medir activación, clientes activos, frecuencia, volumen, repetición y uso de funciones, vinculando la experiencia digital con eficiencia y resultado comercial.
Podemos incorporar facturas, albaranes, certificados, fichas técnicas y seguimiento dentro del área de cliente. Centralizar documentación reduce consultas repetitivas y convierte el portal en un punto de servicio, no únicamente en un canal para enviar pedidos.
La implantación incluye pruebas con cuentas representativas, formación y comunicación. Medimos activación, usuarios, pedidos digitales, incidencias y tareas evitadas para saber si la plataforma está desplazando procesos manuales y dónde necesita mejora.
El sistema puede aplicar listas de precios, descuentos, impuestos, moneda, productos visibles, mínimos, embalajes y condiciones de pago según empresa, grupo o contrato. Definimos una jerarquía clara para resolver conflictos y mostrar siempre la condición correcta.
Cuando el ERP es la fuente de tarifas, sincronizamos identificadores y vigencia; si la lógica se gestiona en ecommerce, documentamos reglas y permisos para mantenerla con seguridad.
También gestionamos surtidos por delegación, moneda, almacén o territorio y fechas de vigencia. El comprador ve información coherente con su contrato mientras el equipo conserva trazabilidad sobre el origen de cada condición.
Facilitamos pedidos por SKU, tablas de cantidades, importación de líneas, favoritos y repetición del histórico. Para organizaciones con varios usuarios se pueden establecer roles, límites y circuitos de aprobación antes de enviar el pedido.
También contemplamos presupuestos, pedidos pendientes de validación, pagos a crédito o transferencia y documentos posteriores, evitando forzar procesos B2C donde no corresponden.
El pedido rápido puede aceptar referencias, cantidades, plantillas o archivos y validar disponibilidad y reglas antes de confirmar. Estas funciones reducen tiempo en compras extensas sin ocultar incidencias que requieren intervención.
La tecnología solo aporta valor si clientes y equipo la utilizan. Diseñamos onboarding, recuperación de acceso, ayuda contextual y comunicación del cambio. Identificamos qué tareas debe resolver el cliente y cuáles necesitan acompañamiento comercial.
Medimos uso, repetición, incidencias y tiempo ahorrado. Estos datos permiten priorizar mejoras y detectar cuentas que necesitan formación o procesos todavía demasiado complejos.
Involucramos a clientes y comerciales en la validación de los flujos principales. Sus comentarios ayudan a priorizar mejoras de adopción y a distinguir resistencia al cambio de una limitación real del producto.
Detalles clave sobre metodología, inversión y desarrollo de proyectos digitales.
El B2B suele trabajar con clientes identificados, tarifas negociadas, catálogos específicos, permisos, crédito, pedidos complejos y conexión con sistemas internos. La experiencia debe favorecer repetición, eficiencia y control, no únicamente una compra anónima e inmediata.
Sí. Podemos aplicar listas de precios, descuentos, condiciones de pago, moneda, impuestos, productos y disponibilidad por empresa, grupo o usuario. Definimos de dónde procede cada condición y qué regla prevalece cuando coinciden varias.
Sí. Es posible crear organizaciones con múltiples usuarios, roles, centros, direcciones, límites y circuitos de aprobación. Un comprador prepara el pedido y otro perfil lo valida antes de enviarlo, manteniendo trazabilidad de quién realizó cada acción.
Sí. La integración suele ser una parte central. Analizamos APIs y datos para sincronizar clientes, productos, tarifas, stock, pedidos, facturas o estados. También definimos registros y tratamiento de errores para sostener la operativa.
Sí. Un cliente puede solicitar presupuesto, un comercial puede revisarlo y la propuesta puede convertirse en pedido. El flujo se adapta a reglas de validez, condiciones, aprobación y documentación del negocio.
Sí. Puede resolverse en una plataforma con experiencias diferenciadas o en entornos separados que comparten sistemas. La decisión depende de marca, catálogo, precios, mercados, operativa y mantenimiento. Evaluamos ventajas y riesgos antes de definir la arquitectura.
Además de una buena experiencia, se necesita un plan de adopción: acceso sencillo, datos correctos, formación, comunicación de beneficios y apoyo del equipo comercial. Medimos activación y uso para detectar barreras y mejorar progresivamente.
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