Hay campañas de comunicación que intentan controlar cada detalle visual de una marca. Y luego existen proyectos como Thanks for Coke-Creating, donde una de las identidades más reconocibles del planeta decide hacer exactamente lo contrario: abrirse a la reinterpretación humana, imperfecta y espontánea. La campaña desarrollada por VML para Coca-Cola no celebra simplemente versiones “mal hechas” de su logotipo; celebra algo mucho más profundo: la manera en que una marca global termina formando parte de la memoria visual colectiva de millones de personas.
Reconocida con el Grand Prix y un Gold Award en la categoría Outdoor – Food & Drink, además de múltiples premios en D&AD —incluyendo un Yellow Pencil, varios Graphite Pencils y Wood Pencils—, la campaña se ha convertido en uno de los ejemplos más interesantes de branding contemporáneo, cultura visual popular y comunicación emocional.
Para quienes trabajamos en branding, diseño gráfico, campañas de comunicación y diseño visual desde Barcelona, este proyecto representa una lección extraordinaria sobre cómo una marca puede dejar de comportarse como una identidad corporativa rígida y convertirse en algo mucho más vivo: un lenguaje compartido por la gente.
Pocas identidades visuales poseen el nivel de reconocimiento global de Coca-Cola. Su logotipo, su tipografía y su color rojo forman parte de la cultura popular desde hace generaciones. Precisamente por eso, la marca ha sido reinterpretada miles de veces en contextos cotidianos de todo el mundo: fachadas de pequeños comercios, bares, mercados, bodegas, restaurantes familiares y murales pintados a mano.
Muchas de estas versiones no siguen ninguna guía corporativa. Las letras cambian, las curvas se deforman, las proporciones varían y los trazos se adaptan a las herramientas o habilidades de cada persona. Sin embargo, el resultado sigue siendo reconocible. Y ahí es donde nace el verdadero insight de la campaña.
Coca-Cola entendió que esas reinterpretaciones populares no eran errores visuales. Eran pruebas de algo mucho más poderoso: la marca ya no pertenece únicamente a la empresa. Pertenece también a la cultura.
Durante décadas, pintores callejeros, tenderos y pequeños comerciantes han reconstruido el logotipo de memoria, transformándolo en parte del paisaje urbano y de la identidad visual cotidiana de sus comunidades. Thanks for Coke-Creating nace precisamente para reconocer y agradecer esa creatividad espontánea.

El concepto creativo de la campaña parte de una premisa tan sencilla como brillante:
la gente lleva años “co-creando” Coca-Cola.
No desde estudios creativos ni departamentos de branding, sino desde las calles, las tiendas y los pequeños negocios donde la marca ha sido reinterpretada manualmente generación tras generación.
VML tomó esos murales informales y esas versiones populares del logotipo para convertirlos en piezas oficiales de campaña. Pero lo hizo desde un enfoque muy particular: en lugar de corregir las imperfecciones o rehacer las ilustraciones, decidió preservar completamente su autenticidad.
Este detalle es fundamental. Coca-Cola no “mejora” las piezas. No intenta profesionalizarlas ni convertirlas en una versión más limpia o corporativa. Las eleva exactamente como son, respetando su carácter humano y artesanal.
El resultado es una campaña que consigue equilibrar dos dimensiones aparentemente opuestas:

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es cómo reivindica el valor del diseño vernáculo. En diseño gráfico, este término se utiliza para describir aquellas expresiones visuales creadas fuera de los circuitos profesionales tradicionales: rótulos callejeros, carteles improvisados, lettering artesanal o ilustraciones populares.
Durante años, este tipo de expresiones han sido consideradas “incorrectas” frente al diseño corporativo normativo. Sin embargo, campañas como Thanks for Coke-Creating demuestran exactamente lo contrario: el diseño popular posee una capacidad emocional y cultural enorme.
En el vídeo de la campaña vemos a pintores, comerciantes y pequeños empresarios hablando de Coca-Cola desde la memoria y la intuición. Muchos reconstruyen el logotipo sin referencias visuales directas. Lo recuerdan porque forma parte de su vida cotidiana.
Ese detalle es extraordinariamente poderoso desde una perspectiva de branding. Significa que la identidad visual ya no vive únicamente en manuales corporativos, sino también en la memoria colectiva.
Para cualquier estudio de diseño gráfico y branding en Barcelona, esta campaña representa una reflexión muy actual sobre cómo las marcas contemporáneas se construyen también desde la apropiación cultural y la participación popular.

Otro de los grandes aciertos del proyecto es su reivindicación de la imperfección visual. En una época donde muchas identidades buscan precisión absoluta y sistemas gráficos hipercontrolados, Coca-Cola decide celebrar lo contrario.
Las letras torcidas, los trazos irregulares o las proporciones extrañas dejan de ser fallos para convertirse en señales de humanidad. Cada mural y cada reinterpretación contienen la huella de una persona concreta, de una técnica manual y de un contexto cultural específico.
Esto conecta directamente con una tendencia muy contemporánea dentro del branding y la comunicación visual: las marcas ya no necesitan parecer perfectas para generar confianza. En muchos casos, la autenticidad emocional resulta mucho más poderosa que la perfección técnica.
VML entiende perfectamente este cambio cultural. La campaña no busca ridiculizar ni romantizar las reinterpretaciones populares; las presenta con respeto y admiración.
Eso convierte la campaña en algo mucho más cercano a un archivo cultural o un documental visual que a una pieza publicitaria convencional.
Visualmente, la campaña está ejecutada con enorme sensibilidad. Las piezas utilizan composiciones limpias y elegantes que permiten que los murales y rótulos populares respiren visualmente.
La dirección de arte evita cualquier exceso. No hay efectos innecesarios ni espectacularidad artificial. El protagonismo absoluto pertenece a las reinterpretaciones originales.
Este enfoque genera un contraste muy potente:
La campaña consigue así algo muy difícil: mantener la fuerza icónica de Coca-Cola mientras cede espacio a la creatividad popular.
Además, el uso del medio exterior tiene una dimensión conceptual especialmente interesante. Muchas de estas ilustraciones nacieron originalmente en el espacio urbano. Llevarlas de nuevo a las calles mediante publicidad exterior es casi un gesto simbólico de devolución cultural.

Más allá del diseño gráfico, Thanks for Coke-Creating funciona porque entiende una verdad fundamental sobre las marcas contemporáneas: las identidades más fuertes son aquellas que las personas sienten como propias.
La campaña no habla de producto ni de consumo. Habla de memoria, comunidad y relación emocional. Coca-Cola reconoce públicamente que millones de personas han contribuido, consciente o inconscientemente, a mantener viva su identidad visual alrededor del mundo.
Esto convierte la campaña en un ejemplo brillante de:
En lugar de imponer perfección, la marca celebra creatividad colectiva. Y precisamente por eso la campaña resulta tan cercana y auténtica.
Thanks for Coke-Creating fue reconocida internacionalmente con el Grand Prix y un Gold Award en la categoría Outdoor – Food & Drink. Además, el proyecto recibió un importante reconocimiento en los D&AD Awards, incluyendo:
Estos premios refuerzan la relevancia del proyecto no solo como campaña publicitaria, sino también como trabajo de diseño y craft visual contemporáneo.
La industria creativa entendió que la campaña iba mucho más allá del outdoor tradicional. Se trataba de una reflexión sofisticada sobre identidad visual, cultura popular y memoria colectiva.

Thanks for Coke-Creating demuestra que el branding más poderoso no siempre nace del control absoluto, sino de la capacidad de una marca para aceptar cómo la gente la transforma, la adapta y la hace suya.
Desde nuestra mirada como agencia de branding, diseño gráfico y comunicación en Barcelona, esta campaña representa una de las lecciones más interesantes del branding contemporáneo: las marcas más icónicas son aquellas capaces de integrarse de manera natural en la vida cotidiana y en la cultura visual de las personas.
Coca-Cola entendió que esos murales imperfectos no eran versiones incorrectas de su identidad. Eran pruebas de afecto, memoria colectiva y creatividad popular. Y al reconocerlas públicamente, transformó el diseño vernáculo y el arte urbano espontáneo en una de las campañas de comunicación más humanas y culturalmente relevantes del año.
Proyecto: Thanks for Coke-Creating
Agencia: VML
Marca: Coca-Cola
País: Estados Unidos
Categoría: Outdoor – Food & Drink
Premios: Grand Prix, Gold Award, D&AD Yellow Pencil, Graphite Pencil, Wood Pencil
Tipo de campaña: Branding / Outdoor / Comunicación visual
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